
A los catoce años Quinquela trabaja descargando bolsas de carbón en el puerto. Cada bolsa o canasta pesaba entre 30 y 60 kilos, Benito con físico pequeño cargaba poco pero era veloz. Benito también realizaba reparto de carbón a domicilio. Era una época de grandes luchas sociales y la Boca, barrio de trabajadores, de gremios y sindicatos que agrupaban a los obreros según el rubro a que se dedicaran. Luchaban por ocho horas de trabajo durante seis días a la semana, porque todos lo hacían sin tener horario y en la mayoría de las fábricas había también viviendas donde dormían los empleados para que rindieran más.Benito no era ajeno a esta situación y participó en la campaña electoral que llevó a Alfredo Palacios a ser el primer diputado socialista de América.
Recordaba Quinquela: En la carbonería, saqué mis cuadros y los fuí poniendo ante don Pío. Don Pío los iba mirando, uno a uno, sin hacer comentarios. Yo lo miraba a él, con el alma en un hilo. Cuando terminó se volvió hacia mí y me dijo unas cuantas frases que cambiaron mi vida.Me dijo que tenía una manera nueva de ver y pintar... que en mis obras había personalidad y vigor... que yo podía ser el pintor de la Boca".
"El peor enemigo de todo creador es la molicie. Pero hay otro enemigo peligroso del artista: es el trabajo rudo, agotador, que no tiene relación alguna con el arte y que no requiere el menor ejercicio mental. Si yo hubiera tenido que seguir toda mi vida cargando y descargando barcos carboneros, hubiera terminado por anularme como pintor. Si conseguí hacer algo como artista, fue porque me libré a tiempo del carbonero."

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