
"...el hecho de que yo tenga en mí la idea de una cosa más perfecta que yo no se deduce que esta idea sea más perfecta que yo, y mucho menos que exista lo que es representado por esa idea."
"Cerraré los ojos, taponaré mis oidos y recogeré todos mis sentidos, apartaré incluso de mi pensamiento todas las imágenes de las cosas corporales, o al menos, ya que esto apenas puede hacerse, las juzgaré como vanas y falsas; y ocupandome así únicamente de mí mismo y considerando mi interior, trataré de hacerme poco a poco más conocido y familiar a mí mismo. Soy una cosa que piensa, es decir, que duda, que afirma, que niega, que conoce pocas cosas, que ignora muchas, que ama, que odia, que quiere, que no quiere, que imagina y que siente; pues, como he observado más arriba, aunque las cosas que siento e imagino no sean tal vez en absoluto exteriores a mi <>, estoy, sin embargo, seguro de que estas maneras de pensar que domino sentimientos e imaginaciones, en tanto que son solamente maneras de pensar, residen y se hallan ciertamente en mí." (Fragmento de la Tercera Meditación, de la obra "Meditaciones Metafísicas"; de René Descartes.)

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